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Descripción

Cómodas, claras y listas para la pileta. Las Antiparras Origami Clasic Junior están diseñadas para chicos y chicas de 8 a 14 años que nadan con regularidad — con silicona suave, anti-fog, protección UV, puente flexible y hebillas que no se mueven una vez reguladas.

Para qué sirven

Las Origami Clasic Junior son antiparras de natación de uso escolar y recreativo pensadas para la cara de los chicos. Fabricadas en silicona 100% suave con volumen interno medio, se adaptan al contorno del ojo sin generar marcas ni presión. El tratamiento anti-fog (anti-empañamiento) mantiene la visión clara durante toda la clase o el entrenamiento, y la protección UV cuida los ojos ante la exposición al sol en piletas descubiertas.

Dónde y cómo usarlas

Clases de natación: el ajuste regulable y las hebillas fijas hacen que el chico pueda ponérselas y sacárselas solo, sin necesidad de reajustar cada clase.
Entrenamiento en club o escuela: el anti-fog permite nadar series largas sin perder visibilidad, ideal para chicos que entrenan varios días a la semana.
Piletas descubiertas y al aire libre: la protección UV cuida los ojos durante el verano en piletas de club, country o camping.
Uso y guardado diario: el estuche incluido protege las lentes del roce con otros objetos en la mochila, preservando el tratamiento anti-fog por más tiempo.

De qué están hechas

Material Silicona 100% suave · volumen interno medio
Lentes Tratamiento Anti-Fog + protección UV
Puente Flexible y anatómico
Ajuste Hebillas de ajuste prolongado que mantienen posición
Edad recomendada Aprox. 8 a 14 años
Incluye Estuche protector · Colores: Ahumado · Azul

Marca: Origami · Modelo: Clasic Junior 2509 · Diseño anatómico · Unisex

Qué las hace diferentes

Silicona suave 100%: el marco y los aros son completamente de silicona, a diferencia de los modelos con plástico rígido que presionan y marcan la cara, especialmente en pieles de niños más sensibles.
Hebillas de ajuste prolongado: una vez que el chico regula el largo de la correa, las hebillas lo mantienen fijo — no se mueven solas con el movimiento ni hay que reajustarlas cada vez que las usa.
Anti-fog real: el revestimiento está aplicado sobre la lente para evitar el empañamiento durante el nado — no es un tratamiento superficial que desaparece al primer toque, por eso es importante no limpiar las lentes con tela.
Puente flexible: el puente nasal se adapta a distintas morfologías sin generar presión sobre el tabique — especialmente importante en chicos cuya nariz todavía está desarrollándose.
Estuche incluido: protege las lentes del roce con la gorra, los botines y otros objetos de la mochila — uno de los principales factores que deteriora el anti-fog antes de tiempo.

Cómo cuidarlas para que duren más

Enjuagá con agua limpia y fría después de cada uso.
Sacudí las gotas y dejá secar al aire, lejos del sol directo.
Guardá en el estuche una vez completamente secas.
No limpies las lentes con toalla, paño ni tela — dañan el anti-fog.
No toques la parte interna de la lente con los dedos.
No expongas a agua caliente ni a fuentes de calor — la silicona puede deformarse.

Preguntas frecuentes

¿Para qué edad exactamente son estas antiparras? Están recomendadas para aproximadamente 8 a 14 años. El diseño Junior tiene una distancia entre ojos menor que el modelo adulto — si el chico ya tiene cara grande para su edad, puede quedar justa; en ese caso conviene revisar los modelos senior.
¿Qué diferencia hay entre el color ahumado y el azul? El lente ahumado reduce el brillo y la reflectividad del agua — ideal para piletas descubiertas con mucho sol. El azul es más estético y funciona bien en ambientes cubiertos o con luz controlada.
¿El anti-fog dura mucho tiempo? Depende del cuidado. El principal enemigo del anti-fog es limpiar la lente con tela o tocarla con los dedos. Si se enjuagan con agua fría y se guardan en el estuche sin frotar, el tratamiento puede durar toda la temporada.
¿El chico las puede ajustar solo? Sí — las hebillas de ajuste prolongado permiten regular la correa con facilidad, y una vez ajustadas mantienen la posición. La mayoría de los chicos de 8 años en adelante pueden ponérselas y sacárselas solos sin dificultad.